El Alcohólico

Julio de 2010


 

 

2 Alcoholismo. La clínica del parto de la palabra.
Silvia Cossio

 

8  Una introducción a la cuestión del Alcoholismo.
Luis Darío Salamone

 

15  Repetición e ingesta en la narrativa de H. Quiroga.
Diego Moreira

 

21 No todo es el discurso.
Paula Camps

 

 


 

 

6 La enfermedad del alcoholismo.
Javier Honorio Pueyrredon

 

12 Efectos terapéuticos de la clínica psicoanalítica con  alcoholismo.
Ruth Bachmann

 

18 Amores que embriagan. Clínica psicoanalítica y alcoholismo.
Alejandra Negri

 

24 Dificultades y obstáculos en los tratamientos.
Claudia Denis

 

 27 Alcoholismo.
A. R. Doisenbant / S. Rachetta

 

 

 

 

Alcoholismo.
La clínica del parto de la palabra.

Silvia Cossio


Ser o no ser alcohólico

Seguramente podríamos decir que esa es una gran cuestión, porque cuando el alcoholismo atañe a un estatuto de ser, las cosas se complican. Soy donde no pienso y pienso donde no soy, decía Lacan desafiando el principio cartesiano. Al fin y al cabo, ser alcohólico habla de una posición tomada. Si acudir al ser es faltar al pensar, esta razón expone con cierta alicaída gracia, a qué costo se logra, a veces, anclarse a la existencia. De tal corteza es este ser que se puede sostener aún habiendo dejado de consumir alcohol hace años. Un cierto estatuto de ser viene a otorgar una plataforma para la supervivencia. Entonces ¿por qué no partir de ahí?, si ese parece ser un lugar donde encontrar al sujeto, no porque esto sea realmente así, sino porque ellos vienen avisándonos que es ahí donde pueden ser localizados, sigan tomando o no, cuando no pueden estar cardinalmente en otro lado, ellos vienen diciendo que de alguna forma están ahí. De esta manera el “soy alcohólico” llega al tratamiento como el único traje que tienen a mano para vestir la desnudez de una falta insoportable, imposible e inenarrable. La dificultad de hablar de eso solo puede ser abordada por los bordes y muy de a poco. A medida que la palabra va ganando terreno se circunscribe el espacio de esa falta y el soy alcohólico se localiza en “tomo cuando tengo que afrontar tal o cual cosa”, o “tomo cuando me levanto”, o “tomo cuando cae el día”. Entonces, bordeado el espacio del alcohol, queda delimitado el lugar de la orfandad, ese lugar donde el sujeto queda expósito frente a su dolor...